MIGUEL SAINZ OJEDA, Estación infinita

  • La huella que nunca termina

    Cada mañana, antes de saber qué va a pintar, Miguel Sainz Ojeda grapa dos telas crudas a la pared de su estudio. Ese gesto —sin boceto, sin plan, casi corporal— es el verdadero punto de partida de Estación infinita, su primera exposición institucional, que llega al Centro Cultural Baños Árabes de Jaén —Sala Arquitecto Luis Berges, del 24 de septiembre al 2 de noviembre de 2026— con una veintena de obras realizadas íntegramente en 2026, producidas en colaboración con Opera Gallery.

    El título ya es una declaración de intenciones. «Tiene que ver más con la Naturaleza y el paso del tiempo», explica el artista, aunque admite que cada espectador es libre de asociarlo a lo que quiera: una estación de tren sin final, una búsqueda que no cesa, un bucle que se repite sin que aprendamos demasiado de él. No hay en esta muestra una lectura crítica de grandes acontecimientos históricos, sino una mirada depositada en lo pequeño, en esa vida casi invisible —el artista la compara con la de los insectos— que nos atraviesa a diario sin que la advirtamos.

    El método de Sainz Ojeda es tan importante como el resultado. No hay bocetos previos, sino lo que él mismo llama «un estado de ceguera intuitiva», pintar dejándose llevar por la emoción para reflexionar después sobre lo ocurrido en la obra. De ahí nacen esas criaturas antropomorfas de ojos circulares y cuerpos atravesados por rejillas de líneas, seres que oscilan entre pájaros, perros, máscaras y personajes imposibles, y que comparten una misma condición: parecen construidas desde la necesidad primaria de dejar una marca, de decir «estuve aquí».

    Esa pulsión conecta directamente con el arte rupestre y con el grafiti urbano, dos referencias que el pintor reivindica sin nostalgia ni imitación. También con una tradición calígrafa que va del pintor chino Shitao al informalismo español de Saura, Canogar o Tàpies, y de ahí al expresionismo abstracto americano de Pollock, Twombly o De Kooning: artistas para quienes el gesto prevalece sobre cualquier planificación, con la misma libertad estructurada del jazz. A ellos se suman el grupo CoBrA y Pierre Alechinsky, creadores que en la Europa de posguerra optaron por refugiarse en la imaginación sin renunciar a mirar la realidad de frente —algo que Sainz Ojeda hace suyo cuando afirma que no busca estos mundos mágicos para evadirse, sino para mirar cara a cara «ese vacío existencial que se llama realidad».

    La dualidad recorre toda la muestra: ternura y crueldad, inocencia y perversidad, cazador y presa conviven en sus figuras sin resolverse en una síntesis tranquilizadora. El propio artista lo explica con una imagen certera: todos llevamos algo de Jekyll y de Hyde. Sus pinturas, despojadas deliberadamente de relato, funcionan como un juego mayéutico —él mismo usa el término— en el que cada espectador debe trazar su propio camino, sin moraleja obligada.

    Que esta primera gran cita institucional tenga lugar en los Baños Árabes no es casual. El propio edificio, superviviente de siglos de transformaciones desde su origen almohade, comparte con la obra de Sainz Ojeda una misma condición: la capacidad de conservar memoria y seguir generando nuevas lecturas. Como escribe Vicente Barba en el catálogo, ante estas pinturas «no veo únicamente pintura, veo rastros, huellas infinitas».

    Estación infinita no es, por tanto, una exposición para ser explicada, sino para ser recorrida: un lugar donde el visitante, como esas figuras suspendidas entre la aparición y el desvanecimiento, también puede reconocer algo profundamente humano y, quizá, su propia huella.


    Galería fotográfica


  • Detalles de la exposición:


    Cartel de la exposición

    Título:

    MIGUEL SAINZ OJEDA, Estación infinita

    Fechas:

    del 24 de septiembre al 2 de noviembre de 2026

    Sala:

    Arquitecto Luis Berges Roldán

    Organiza y produce:

    Área de Cultura y Deportes de la Diputación Provincial de Jaén

    Comisarios:

    Vicente Barba

    Carmen Sabalete

    Colabora:

    Opera Gallery

    Montaje:

    Arquimera Gestión y Diseño SL